EL SABIO y LA SABIDURÍA
Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención,
a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.
El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos.
El Amor no tiene nada que ver con la biología, las hormonas o la química.
El Amor es el vuelo de la conciencia hacia las esferas más elevadas.
Más allá de la materia y el cuerpo.
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Muchas gracias.
Abrazo cósmico y consciente a todos.
Francisco Sosa.