LAS PALABRAS
«No grites a nadie, no es bueno que grites; habla con paciencia, no alces la voz.
Los seres seguros no gritan, ni ofenden; hasta los susurros se entienden claros cuando hay armonía en el corazón.
Si gritas produces pánico y terror, siembras confusiones a tu alrededor.
Si alguien te ofende, tu nunca respondas, si lo haces, será tu palabra la que atice el fuego y despierte el odio en el corazón.
Habla con mesura, suave y sencillo; con palabras simples y dulces. Endulza el oído de aquel que te oye y así a los tuyos también.
Cuando dos personas viven la armonía y sus corazones gozan de la paz, un gesto alcanza para comprenderse; no importa si no hablas, igual te oirá.
No crees temores, miedo, confusión, no uses palabras como munición.
Que sean tus voces oraciones de vida sabia, bendecida, poema y canción.
No destruyas con tu palabra, no es bueno, mejor haz de tu palabra un himno al Amor”.
¡El día que aprendamos a respetarnos con la palabra, iniciaremos el verdadero camino hacia la paz universal!.
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Muchas gracias.
Abrazo cósmico y consciente a tedos.
Francisco Sosa.